¿Y Mar Vanwa Tyalieva?

“Como se ha cantado en muchos lugares, muchos eran los que antaño se demoraban en solitario por caminos separados, durante largos años, buscando siempre la llama imperecedera…”
Pero a principios del 2002, los viejos amigos Adanedhel Yáviendil y Tulkas Thalion (Y el bardo MAT16, quien relata) hicieron fuerte su voluntad de convocar a un puñado de personas que se pusieron de acuerdo para fundar un Smial de la ATA en Bariloche, y darle forma al amor y la pasión que sentían por las bellas historias del Profesor.
Así el Smial tomó el nombre de Mar Vanwa Tyaliéva, en honor a la Cabaña del Juego Perdido donde, en tierras imperecederas allende los mares curvos, los elfos se reúnen todavía a recordar las historias de antaño junto al fuego…
Estos primeros habitantes de la Cabaña concibieron salones decorados, llenos de risas y cantos como si fueran las estancias de la majestuosa Khazad-Dûm o las salas de la mágica Rivendel. Un lugar donde en las tardes de otoño busquemos refugio junto a un cálido hogar encendido y podamos apaciblemente sentarnos a fumar nuestras pipas o simplemente charlar en buena compañía, y escuchar tal vez algunas historias de antaño, tal como si nos remontáramos tal vez a la bella Alanminnorë con sus incontables Olmos a la luz del atardecer…
Así hoy en día el Smial organiza diversas actividades, entre las que se cuentan ocasionales salidas al aire libre, reuniones hobbitonas donde hay lugar para la comida y la bebida, reuniones mensuales abiertas al público en las que se suelen brindar charlas centradas en uno u otro aspecto de la obra de Tolkien. También se llevan a cabo diversos talleres, desde los Dramaturgos Improvisados que arman obras de teatro hasta quienes se reúnen todavía en la Siemprecordial a recordar las historias de antaño, desde los que investigan la ciencia no por todos olvidada de la Dracología hasta quienes viven nuevas aventuras en la Compañía de Rol, desde los que blanden el martillo mientras su piel enrojece al calor del fuego en el Taller de Herrería hasta los Jardineros de Palabras que desempolvan sus plumas y dan a luz nuevas historias, desde los que aprenden a hablar, leer y escribir en Quenya, la lengua de los Altos Elfos, hasta los que se confeccionan sus propias vestimentas, y muchos otros talleres.
Además el Smial cuenta con una lista de correo electrónico donde intercambiar diversas opiniones y debatir, así como compartir ocasionales frutos de la inspiración poética. Y también se edita mensualmente la gacetilla “Mellyn”, donde se brinda un hermoso espacio para el arte y la palabra escrita, y de cultivar la obra que nos une a todos.
Como se narra en los Cuentos Perdidos, “Pequeña es la vivienda, pero más pequeños aún son los que moran aquí… Porque el que entre en ella ha de ser en verdad pequeño, o por propia buena voluntad volverse pequeño al pisar el umbral”. Tal es la Cabaña cuyas ventanas dejan filtrar “una luz cálida, como de corazones contentos”, y que un grupo de personas pretende levantar en esta tierra de bosques, lagos, ríos y montañas.
Y las puertas están abiertas, para todo aquél que desee unírsenos y sumar fuerzas e ideas.”
Nuestro patrono:
Oromë
Señor de las bestias y amante de los bosques
Se cuenta en el Silmarillion:
“Oromë es un poderoso señor. Aunque no tan fuerte como Tulkas, es más terrible en cólera; mientras que Tulkas ríe siempre, en el juego como en la guerra, y llegó a reírse en la cara de Melkor en las batallas de antes que los Elfos nacieran. Oromë amaba la Tierra Media, la dejó de mala gana –aunque se dice de Ulmo que aún hasta nuestros días no deja de preocuparse por los Hombres y el destino de Arda en sus manos—y fue el último en llegar a Valinor; y en otro tiempo volvía a menudo al este por las montañas y regresaba con su ejército a las colinas y las llanuras. Es cazador de monstruos y de bestias feroces, y encuentra deleite en los caballos y en los perros; y ama a todos los árboles, por lo que recibe el nombre de Aldaron, y los Sindar lo llaman Tauron, el Señor de los Bosques. Nahar es el nombre de su caballo, blanco al sol y de plata refulgente por la noche. El gran cuerno que lleva consigo se llama Valaróma, y el sonido de este cuerno es como el ascenso del sol envuelto en una luz escarlata o el rayo que atraviesa las nubes. Por sobre todos los cuernos de su ejército se oyó a Valaróma en los bosques que Yavanna hizo crecer en Valinor, pues allí preparaba Oromë a gente y bestias para perseguir a las criaturas malignas de Melkor. La esposa de Oromë es Vana, la Siempre Joven, hermana menor de Yavanna. Las flores brotan cuando ella pasa, y se abren cuando ella las mira; y todos los pájaros cantan cuando ella se acerca.”
En esta tierra abundan las montañas de Aulë, numerosos son los ríos y los lagos por donde corren las aguas de Ulmo, las estrellas de Elbereth iluminan claramente nuestras noches, los bosques se pueblan con los kelvar y olvar de Yavanna, y los cóndores de Manwë sobrevuelan los cielos, y no son pocos los Valar a quienes reverenciamos, pero elegimos a Oromë como nuestro patrono: Por ser el Señor de los bosques, amante de las criaturas salvajes, y porque mucho tiempo se demoró en dejar la tierra en que habitamos… Aunque se dice que ciertos oídos pueden oír todavía, al Valaróma sonar, y una vez al año nos convoca y nos reunimos en los bosques a celebrar el Llamamiento de Oromë.
El Smial está abierto a cualquier persona que quiera acercarse, sumar sus ganas y sus ideas. Los invitamos a acudir a nuestras reuniones mensuales los segundos sábados de cada mes y enterarse más sobre nosotros.
por Matias “MAT16″ Perez de Villa



mayo 17th, 2010 at 1:43 am
Vaya, está muy buena la página!
Lástima el pobre desdichado autor de buena parte de estas líneas, o las que refieren a la ATA… Perdido acaso en el fondo de un barril, en una sombría taberna, el mismo que se unió a Adan y Tulkas para iniciar esta historia… Pues aunque no pretende elevar su estatura, se nota curiosamente austente en su propio texto. o_O